Una prenda de cuero bien cuidada puede durar décadas sin perder su textura ni su estilo, a diferencia de otros materiales que se degradan con el uso.
Cómo elegir la talla correcta
El cuero no se estira como una tela elástica, por lo que la talla inicial es la que la prenda mantendrá en el tiempo. Recomendamos:
- Consultar la guía de tallas disponible en cada página de producto antes de comprar.
- Si tienes dudas entre dos talles, escribirnos directamente: te ayudamos a elegir según el calce que buscas (ajustado u holgado).
- Probarte la prenda en tienda si es posible, especialmente en chaquetas estructuradas donde el calce en hombros es clave.
Cuidados básicos del día a día
- Limpia el polvo y la suciedad superficial con un paño húmedo y suave, nunca con agua en abundancia.
- Evita la exposición prolongada al sol directo, que reseca y decolora el cuero.
- Evita el contacto con agua y sustancias químicas (perfumes, alcohol, solventes).
- No laves las prendas de cuero en lavadora ni uses productos de limpieza abrasivos.
Hidratación
Aplica una crema hidratante especial para cuero al menos dos veces al año. Esto evita que el material se reseque, se agriete o pierda flexibilidad con el tiempo, especialmente en zonas de mayor movimiento como codos y puños.
Cuidado específico para gamuza
La gamuza requiere más cuidado frente a la humedad: usa cepillos especiales para gamuza (no paños húmedos) para retirar el polvo y evita el contacto con líquidos, ya que las manchas de agua son más visibles y difíciles de retirar en este acabado.
Almacenamiento
Guarda tus prendas de cuero en perchas anchas (no de alambre, que deforman los hombros), en un lugar ventilado y sin humedad, evitando bolsas plásticas cerradas que no dejan transpirar el material.
¿Y si la prenda presenta un defecto?
Si detectas un defecto de fabricación, contáctanos dentro de los primeros 30 días hábiles con fotos del producto: evaluamos el caso y gestionamos un cambio o reparación sin costo adicional. Más detalles en nuestra página de preguntas frecuentes.